¿cuándo llegará el día en que depiladoras y dentistas se saquen las caretas y den a conocer, por fin, el movimiento pro-sadismo del que -estoy segura- forman parte desde tiempos remotos?
la paradoja, o no tanto, es que cuanto más perversa una depiladora, mejor depiladora es: una puede adivinar rápidamente si va a quedar o no bien antes de empezar a sufrir:
- cuando tiene en la mano la pincita para los retoques artesanales: sacar pelitos encarnados le parece de lo más entretenido.
la belleza duele y no sólo cuando se la observa*
1 comentario:
Y pensar que ahora hay hombres que...
(prefiero el dentista que te pone anestesia... y hasta quizás volás con una sonrisa)
Besos sin pelos en la lengua
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